DESCRIPCION:

LORO YACO:

Ave perteneciente al orden de las Psittaciformes, familia Psitácidas. Su talla adulta ronda los 35 cm. y su peso los 400 - 430 gr. Plumaje de color grisáceo. Cara desnuda, con el plumaje gris-blanquecino. Cola y cobertoras inferiores de color rojo. Ojos amarillos, pico negro y patas de color gris oscuro.

Es un animal muy longevo. Hay registrados casos extremos de yacos que han llegado a vivir cien años, aunque lo más habitual es que no pasen de los 60 - 70. También se caracteriza por ser una excelente mascota, siendo un ave inteligente, divertido y quizás, el mejor parlanchín entre las psitácidas. El dimorfismo sexual es prácticamente inexistente, es muy difícil de distinguir para un ojo no entrenado y aún así, solo es posible por comparación entre aves. Las hembras son de menor tamaño que los machos; la cabeza, el pico y el cuerpo son más pequeños. La parte baja del cuerpo de la hembra presenta una coloración gris blanquecina. Otra diferencia dimórfica importante que podemos encontrar en el Yaco es el iris, que en las hembras tiene forma elíptica y en los machos es circular. Los iris de las crías son negros y adoptan la tonalidad gris en un momento posterior en su desarrollo.

En la naturaleza vive en zonas boscosas, formando a veces bandadas. De noche se encarama a arboles altos para dormir. En estado salvaje su dieta suele estar compuesta de cereales, semillas, frutas, brotes y bayas.

Se conocen dos subespecies de loro gris africano (P. e. erithacus) y el yaco de Timneh ( P. e. timneh ) que es de color gris más oscuro, la extensión de la coloración de las cobertoras de la cola es menor que en la subespecie nominal y de una tonalidad rojo oxido.

COSTUMBRES Y REPRODUCCION:

Es un ave que resulta relativamente fácil de criar, siempre y cuando encontremos la pareja adecuada y la mantengamos en unas condiciones aceptables. La hembra pone de 2 a 4 huevos que incuba durante 29 días. Mientras se incuban los huevos, el macho se encarga de suministrar alimento a la hembra. A la décima o undécima semana de la eclosión, los pollos abandonan el nido, pero siguen siendo alimentados por sus progenitores durante cuatro meses más. Pese a que comienzan a presentar comportamientos relacionados con el apareamiento (danzas de apareamiento) a la edad de 2 ó 3 años, las hembras no inician su reproducción hasta los seis años de edad.